SIN HUELLA POR LA VIDA.



Ahora estaba allí. Caminando sin cesar, junto a la orilla de aquella playa salvaje mientras sentía la cálida, agradable y fina arena que suavemente rozaba las plantas de sus pies. La brisa que tímidamente sus cabellos peinaba, el rey que lentamente se iba despidiendo para fundirse en el más esperado y profundo abrazo de su sueño, el extenso manto que poco a poco su color fue oscureciendo y su coche que en algún lugar cercano del asfalto estaba estacionado. Pese a la ya notable oscuridad, siguió caminando en soledad mientras, que con sus propios ojos fue testigo de aquella bella estampa de contrastados colores, así que la siguió y la siguió, no quería perderla de vista pues, formaba parte de ella y quizás, ella era lo único valioso que le quedaba. Hasta que ella, débil y silenciosa desapareció y la noche le alcanzó pero, y ¿Qué importaba? ¿Qué importaba que le atrapara bajo el manto de su vestido de noche? y por otra parte,¿Qué importaba que llegara o no a casa? Sólo era un punto, un minúsculo e insignificante punto en la oscuridad frente a ese gran y gigantesco universo que le rodeaba. Hasta las estrellas pese a su pequeñez, le superaban en tamaño. Hasta que por fín, llegó al coche, que tantas horas había permanecido en aquel lugar, ahora oscuro y solitario. Una o dos horas en la carretera, distraído al igual que su estancia en la playa, por la espontaneidad de esas palabras susurradas en su mente. Su cabeza daba vueltas y más vueltas en torno a las imágenes de aquellos días en el colegio y en el instituto ante la presencia de ese extraño y tímido chico del que todos hablaban, se reían y se mofaban. Recordaba, muy bien aquella época en la que solo jugaba en los recreos ante el caso omiso de sus compañeros de clase y sus impasibles miradas. Y ahora, cada mañana, antes de comenzar su jornada laboral iba al parque donde sentado en aquel banco bien acompañado de sus pensamientos, observaba en soledad a aquella pareja de novios que felizmente sentados junto a la hierba entre tiernos besos se abrazaban y parecían tan felices, tan dichosos... Y entonces, la afortunada novia le recordaba a ella, a aquella chica que conocío en el instituto y de la que jamás volvió a saber. Recordaba perfectamente, esa primera vez en la que como siempre solo se hallaba, sentado en su pupitre, y en la que ella le dirigió las primeras palabras. Y entonces, la veía, la veía junto a él, sentada a su lado en aquel frío banco, hablándole dulcemente al igual que en aquella época de adolescencia. Pero, ella allí no estaba, su única amiga hacía mucho tiempo que no estaba. Ella, se fue, simplemente desapareció, se esfumó como el viento, sin aparente motivo ni explicación.

-Lo más probable es que ahora esté casada y con hijos. ¿Quién sabe?-Decía él para sus adentros.

Y seguía pensando en ello aunque, supiera que aquél pasado su corazón dañaba, al igual que el no comprender el por qué de su ausencia que le torturaba día a día y a la que intentaba encontrar respuesta, pero, no recibía más que una mezcla de incertidumbre y silencio. Y entonces, comprendió que estaba condenado, condenado a ese silencio, a esa soledad de por vida y de ello estaba convencido. Y nada cambiaría, todo seguiría igual que siempre. De casa al trabajo y del trabajo a casa. Ésa era su vida, su único destino y lo aceptaba. Y en el fondo siempre había aprendido a aceptarlo.

9 comentarios:

La Gata dijo...

Hola! veo que soy la primera. Soy LaGatimelodica pero he vuelto a usar mi antiguo nick, me dejaste un comment en mi rincón y vine a husmear por aquí...mmmm, me gusta

G-russo dijo...

y esque el amor tiene muchos tintes masoquistas,,,,, porque es mas facil que una ausencia nos retuerza la existencia, en realidad no nos damos cuenta del valor emocional de ciertos detalles en pareja hasta que ella o el esta lejos......... sobre politica se que te produce asco, pero es bueno informarse para no dejar que los de siempre nos sigan robando lo nuestro,,,,,,,aunque en este sistema es poco lo que se puede hacer,,,,,, creo que cuando el pueblo se de cuenta realmente del valor del voto democratico el mundo girara como debe hacerlo y no al reves..........

abulico dijo...

el amor suele dar alegria...pero en muchos casos es melancolia, es sufrimiento.

Por que a veces conoces a gente que te marca, y que nunca vuelves a coincidir?Lo que le pasa al chico de tu relato me paso a mi hace tiempo (me refiero a que esperaba volver a ver a una persona y no la he vuelto a ver); es como si esa gente desapareciera del mapa. Supongo que vivo en una ciudad muy grande.

saluditos!!!!

Esther dijo...

¡Qué forma más bonita en la que describiste la situación, hermanita!

Y es así, algunas personas se van y no hay explicación, no encuentras respuestas, las echas de menos, pero, bueno... ...qué se le va a hacer, ley de vida. Aunque bueno, todos podemos ser víctimas de las ausencias o culpables.

Supongo que será así: unos vienen, otros se quedan y otros se van. Tú tb te quedas, vienes, te vas...

Habrá que aprender a vivir con el sabor de las ausencias, aunque es verdad, las despedidas siempre son tristes, causan dolor...

La incertidumbre, reconozco que es lo peor, el no saber por qué se fue una persona, mirar al cielo, preguntar y no obtener respuesta pero, éso, qué se le va a hacer...

Un saludito.

Dinorider d'Andoandor dijo...

tantos vaivenes y conjeturas no?


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sí, es una nueva historia de Star Wars

Fujur dijo...

me encanta todo este acogedor ambiente que rodea tu blog! enhorabuena!

besos de un descubridor admirado!

josé dijo...

Como primera cosa digo que este amor por los animales es un sentimiento compartido, tu blog es hermoso, lleno de atractivos y caminitos para internarse y dejarse ir..sinceramente, gracias.

Alatriste dijo...

Está claro que tú dejas huella y que será bien visible en esta vida.
Volví para seguir leyéndote y conociéndote. Espero que no te importe.
A ver si acabas pronto esos exámenes y escribes algo nuevo. Je, je, je.
Un beso y cuídate.

Fujur dijo...

Posiblemente sea el amor donde más se vea y compruebe el albedrío y el temido azar...

un abrazo!