MAÑANA DE UN VIERNES EXTRAÑO.


Una semana después de su muerte, una mañana me ocurrió una cosa extraña. Era un viernes por la mañana, en la que extrañamente libraba pero, en la que al fin podría tomarme un respiro tras mi ajetreada jornada laboral. Recuerdo que en aquella mañana una amiga me llamó para juntas tomarnos un café y charlar pero, rechacé la invitación. Sabía que tras todo lo sucedido, necesitaría animarme un poco pero, ahora no, no, desde luego. Pues, estaba azorada, destrozada por el trabajo de esos días, con los nervios a flor de piel pero sobre todo, por la pérdida de Liang que, me hacía sentir fuera de mis cabales. Lo único que necesitaba desde aquel mismo momento era tiempo, tiempo para meditar sobre el pasado, tiempo para pensar, para gritar todo mi dolor, para vomitar toda mi rabia, tiempo, sí, pero, para estar sola. Cogí el bus y al cabo de quince minutos me hallaba frente a la puerta de casa. Había rechazado la invitación de mi amiga, pero sin embargo, había aprovechado parte de la mañana para comprar algunas cosillas necesarias para mi sustento. Eran ya, las doce menos cuarto. No noté nada extraño al meter la llave frente a la cerradura. Todo estaba tranquilo, como siempre en su sitio salvo, Liang del que sólo quedaba la amarga huella de su ausencia.

-Liang, mi Liang-Dije suspirando entre sollozos mientras como gacela herida me dirigía hacia la cocina en la que sentada en mi silla, mientras me preparaba una tila, miraba pensativa a las paredes, como si nada más existiera, como si el tiempo se hubiera detenido al intante. Al rato, un agradable y fuerte olorcillo a flores me sacó bruscamente de mis pensamientos. Me extrañé, no sabía de dónde procedía, parecía provenir de todas partes pero, ¿De...dónde exactamente? ¿Cómo podía ser si yo en mi casa no tenía ni acostumbro a tener flores? Luego, no le di importancia pese, a que el olor parecía ser cada vez más fuerte. Así que, dirigí mis pasos a la salita de estar, en la que para mi sorpresa quedé paradójicamente desconcertada. La mesa-comedor estaba llena de grandes jarrones de rosas blancas, ¡el sofá y todos los muebles de la estancia estaban impregnados de los pétalos de aquellas rosas! No sabía como reaccionar. Estaba pasmadamente boquiabierta.

-¿Qué es ésto? ¿Pero, quién ha querido hacerme semejante broma? ¿Quién es ese cerdo insensible que ha querido herirme así, mofarse de mí?-Logré preguntarme para mis adentros.

Sí, había sido una broma pero, una necia broma de muy pero que muy mal gusto.

-Si supiera quien ha sido y lo tuviera ahora mismo delante lo cogería ahora mismo del pescuezo y....-Pensé furiosa.

Entonces, miré al techo. De repente, miles de pétalos parecían salir de la nada, como si de la misma lluvia se tratara.

-¡Oh, Dios mío! ¿Qué me está pasando? ¡Me...estoy, me.....estoy...! ¡Volviendo loca!-Exclamé.

Intenté huir por la puerta, que de golpe se cerró de un portazo. Intenté salir por la ventana entreabierta. ¡Tenía que salir de ahí, fuera como fuera! Pero, de golpe se cerró. Ya nada podía hacer. Estaba sola, atrapada entre mi locura. Y más pasmada me quedé cuando me percaté de unos familiares ojos llorosos reflejados en el cristal de la ventana. Entonces, aterrorizada giré rápidamente la cabeza.

-¡Liang! ¡Oh, Dios! ¡Liang! ¡Liang, has vuelto!-Exclamé.

-¿Pero, no estabas muerto? ¿No te atropelló un coche mientras cruzabas la acera con tu perro guía?-Proseguí sin salir de mi asombro.

-Y...lo estoy- Contestó Liang con lágrimas en los ojos.

-¿Cómo que lo estás? ¡ Pero, si estás aquí conmigo! ¡Juntos los dos! ¡Dios! Me alegro tanto de verte...-Dije mientras trataba de abrazarlo pero, al rozar su cuerpo, nada más sentí, nada más que el vacío. ¡Era verdad! ¡Estaba muerto!

No dije nada aunque, seguía sorprendida y me moría de ganas de no sé qué. Le miré a los ojos, frente a frente mientras, me preguntaba si lo que me estaba sucediendo en aquel momento era real, fruto de mi imaginación o simplemente un sueño ¿Quién sabe?

-¿Cómo es que aún conservas tus ojos? Me los diste antes de morir tras quedarme ciega por la caída de ése ácido en mis ojos. Entonces, si tú conservas tus ojos, ¿Éstos de quién son?-Pregunté.

-Los que tú tienes son mis ojos. Tú ves a través de mis ojos.-Dijo Liang-. Lo que ocurre es que yo estoy muerto y por lo tanto, no me ves como la última vez, sinó como más me recuerdas.

No sabía que decir, estaba tan fuera de mí, creía haber perdido la razón, la conciencia.

-Si no me hubieras dado tus ojos, nada te hubiera sucedido. Yo tengo la culp...-No tuve tiempo de decir más. Instantáneamente Liang selló mis palabras con un apasionado beso.

-Tú no tienes la culpa de nada, cielo. La culpa no es de nadie, tan sólo de la vida- Dijo Liang con un dedo en mis labios.

-Y no digas, nada más. Yo simplemente, he venido aquí, a estar por última vez con la mujer que amo y a traerte ésto. Es un libro de poemas que dediqué para ti antes, de mi muerte. Ten. Como te dije, nunca te fallé. Pero, prométeme que dejarás de sufrir por mí, que encontrarás otro hombre, que serás feliz.-Dijo Liang.

-Lo prometo-Dije yo a lágrima viva.

Liang, secó mis lágrimas con sus manos. Un torrente de besos nos envolvió y desperté. Desperté con una extraña sensación en mis labios humedecidos. Me hice a un lado de la cama y algo duro toqué. Era aquel libro de poemas que Liang dedicó para mí.




VIDEO SHENIA-PORQUE SOY MUJER.







Historia para Elcuentacuentos.com

19 comentarios:

*Sechat* dijo...

Me ha gustado y me has tenido en vilo hasta el final. El desenlace de la historia me ha calado y me ha emocionado mucho. Un saludo.

Dinorider d'Andoandor dijo...

¡qué bonito! me gustó el desenlace

Solo Palabras... dijo...

Un relato atrapante y desde luego con ese toque que supera la realidad y que posee el amor.
Cariños

BEA dijo...

Wauuuuuuuu y después dices que se te acababan las ideas. Ahora ya creo que te ha venido la inspiración.

Un besazo enorme guapa!!!

carlos dijo...

Me ha gustado tu historia.Sobre todo la primera parte,la descripción de los instantes previos al momento principal. Creas ese tiempo en el que algo va a suceder y la ira contra aquello que le rompió aquel pensamiento en él en contraste con la historia de amor que le sigue.
Enhorabuena

Esther dijo...

¡Qué guay, hermanita!

Es un gesto muy bonito el de él, de mucho valor, de mucha valentía... ...lo que se puede llamar un amor sin fronteras ¡Aaaaaaaaah!

Besitos.

Sara dijo...

Narrado al detalle y con mucho sentimiento. Me ha encantado.
Un saludo.

Oski dijo...

Mientras leía iba recordando aquella historia que un día vi en un videoclip. Justo al terminar veo que has enlazado el vídeo y que te has basado en él.

Genial adaptación, me ha encantado, como me encantó en su día el vídeo.

Un abrazo.

мαяια dijo...

¿Sabes? si dependiera sólo de mí... no habrías necesitado ni poner el video. Mientras iba leyendo, tu relato me lo recordaba tremendamente y pensaba en, al comentarte, decirte que tu relato era la continuación perfecta de un video que me encanta (y me hace llorar un montón). Incluso iba a ponerte el link al video... ;)

Enhorabuena. A mí me ha encantado!


Un besote!

Alatriste dijo...

Me hiciste recordar la película Ghost y es una de mis favoritas.
Muy buena tu historia. Sobre todo me gustó la lluvia de pétalos de rosas.
Que tu protagonista encuentre la felicidad pronto.
Un beso muy grande.

Jean Paul "X" dijo...

Me encantaria que
la vida tuviera
un poco de eso u.u

Bueno...
que te muy bien
y se cuida ;)


=D


(``•.¸ (``•.¸ ¸.•`´) ¸.•`´) ®
«´¨ •.¸X el mejor¸¸.•´¨`»
(¸.•`´ (¸.•`´ ``•.¸) ``•.¸)

PD: Cuando uno es niño
no tiene noción de la
realidad -Pero, si de esa
realidad que no es
socialmente aceptada-.

Libertad amor dijo...

me hubiese gustado otro final, digo yo.


bs.

digler dijo...

no me esperaba ese final.muy bueno de verdad

___________________ dijo...

Una bonita historia de amor. Por un instante llegue a pensar que ella también había muerto y que se reencontraban.

Me quedo con la escena de las flores y los pétalos, es completamente onírica (como corresponde) y con un toque poético.


Un saludo,


Pedro.

Alatriste dijo...

Pues no lo tengo nada fácil por lo que se ve, amiga. No me quiere nadie. En fin, mejor quedarme con tus relatos, que ésos sí que no me fallan nunca. Espero leerte muy pronto y que tengas novedades para mi próxima visita.
Gracias por tu apoyo y de bebé nada, por cierto.
Cuídate mucho.

BEA dijo...

Guapaaaaaaa como estás? espero que ya mucho mejor. A ver si un día coincidimos y hablamos ok?
Se te echa de menos.

Un besazo enormeeeeee

Alatriste dijo...

Confío en que el fin de semana fuera bien. Un beso muy grande. Cuídate.

Alatriste dijo...

Vine a despedirme.

Fuiste una persona especial para mí en este mundo y qué menos que decirte adiós personalmente.

No me siento con fuerzas para seguir viviendo en el desván. Necesito una existencia real, más allá de paredes virtuales.

Abrí mi espacio en este universo con la esperanza de poder comenzar una nueva vida, de conocer a personas de carne y hueso que sustituyeran todo lo que se me arrebató.

Busqué amistad, conversación, cariño, comprensión, complicidad, incluso amor; pero en un entorno cercano, que ayudara a mitigar el inmenso dolor y la terrible soledad con la que he sido condenado.

Encontré personas maravillosas, tú eres una de ellas sin duda, pero también gente que terminó por darme la puntilla como se suele decir.

La distancia terminó por pudrirlo todo además, pues me hizo caer en la desesperación de ver que todo al final se quedaba en palabras.

Así que abandono. En esta vida si algo he aprendido es que no se puede decir de este agua no beberé, por lo que no sé lo que pasará en el futuro, pero a día de hoy, pienso que es el final de Alatriste.

Necesito encontrar un nuevo aire de una vez o si no, terminaré muriendo ahogado definitivamente. Estoy al borde del precipicio y es que me siento muy mal otra vez, casi como al principio cuando Nuria me dejó.

Muchas gracias por todo lo que compartiste conmigo y fue un privilegio tenerte al otro lado. Compartir lecturas y escritos con alguien de tu talento, fue de lo mejor que me ha pasado en la vida.

Te deseo lo mejor y que la vida te dé todo aquello que mereces.
Espero que te quede algo de mí y que puedas recordarme con una sonrisa. Yo no te olvidaré.

Nunca se me dieron bien las despedidas, así que lo siento. No sé qué más decirte. Me da mucha pena todo esto.

Un abrazo y hasta siempre.

Ramón/Alatriste.

Freyja dijo...

Querido amiga

Por motivos complicados que he tenido de salud y bastantes problemas personales, no he podido estar cerca de ti
Solo darte las gracias por tus saludos y tu compañía todo este tiempo
Todo esto ha sido lo que me ha mantenido alejada de la Net sin poder contestar los saludos pero si he leído todo lo que me has envidado y gracias por sentirte cerca

Mil gracias y desde mi corazón te envío todo mi cariño
Voy un poco mejor, y hoy me he dado fuerzas para saludarte y enviarte todo mi cariño

Un abrazo grande y sigo contigo apoyando todo lo que haces
Mil besitos, mil abrazos y mil disculpas
Que estés muy bien

Hermoso lo que has escrito, siempre tu alma tan linda

Gracias

Verena