BANCO DE CRISTAL.



Era una tranquila mañana primaveral. Había sido una larga noche, plagada de la intensidad de la espera. Pero, hoy sería su gran día, el gran día en que ella y Juan se encontrarían, el día aquel en el que ambos unirían definitivamente sus destinos. Era pronto, demasiado como para ser un fin de semana. Eran las 7 de la mañana pero, Marta de un salió de un salto de su cama a pesar del miedo, de haberse comido tanto la cabeza, a pesar de aquellos nervios en su estómago que parecían consumirla. Nunca, había visto a Juan, sólo habían mantenido largas conversaciones a través del messenger, medio por el cual también se habían enviado alguna foto. Sin embargo, sentía aquella sensación extraña que parecía invadir todo su cuerpo. Intentó tranquilizarse un poco, desayunar con la mayor calma posible aunque, apenas lo consiguió, se duchó, se peinó como cada mañana. Cerró, apresurada la puerta de su casa de un portazo, no sin antes convencer a su hermana de que la acompañara. Llegó puntual al bonito parque y se sentó en un frío banco. Miró, incómodamente hacia un lado y a otro. Toda ella era de ojalata. Su corazón bailaba al ritmo de sus latidos.

-Si no quieres no tienes por qué hacerlo- Dijo su hermana.

-No, debo hacerlo. Le quiero, nos queremos.-Contestó Marta.

Habían quedado a las 10. Tan sólo faltaban cinco minutos para la hora punta. Marta sentía que le faltaba el aire. Al rato, Marta volvió a mirar el reloj. ¡Un cuarto de hora de retraso!

-Te habrá dejado tirada. Se habrá cansado de ti. ¡Oooh! ¡Pobre! ¿Dónde está el príncipe?-Dijo de nuevo burlona su hermana.

-¡Callate! Llegará, tiene que llegar.-Contestó Marta furiosa.

Eran las diez y media.

-Ése no va a venir. Yo me largo. Estoy hasta las narices de estar aquí plantada y sin hacer nada.

Su hermana, Thelma. Se fue furiosa. Mientras, Marta quedaba pensativa en la fría soledad de ese banco al cual, volvía cada mañana con la esperanza de ver a Juan, de que le diera una explicación, de que todo se arreglara. Y aquello se convirtió en costumbre. A veces, iba sola, a veces obligaba a su hermana a permanecer con ella en sus largas esperas.

-¡Eres tonta! ¡No va a venir! Nunca vendrá. No le importas. ¿No lo entiendes? Se olvidó de ti. Olvídale. Deja de torturarte.- Decía su hermana.

Pero, Marta volvía aquel parque una y otra vez, muchas veces sola otras con su hermana. Y mientras esperaba alguna señal, algún rastro de Juan, de vez en cuando miraba a aquellas figuras andantes desfilando ante ella de vacías miradas. Así, se sentía ella. Tremendamente vacía, decepcionada, triste, sola, engañada. Tanto, que un día junto a su hermana alcanzó a decir algo sin sentido.

-Y si....¿Secuestramos al sol?

-Tú haz lo que quieras. Yo me voy a mi casa- Contestó la hermana.


Para Elcuentacuentos.com

16 comentarios:

Dinorider d'Andoandor dijo...

me gustó la historia, alguna vez he visto algo parecido

Fujur dijo...

Bonito.... menos mal no haberlo experimentado.... ;-)

Esther dijo...

Me gustó mucho tu historia, hermanita. A veces, suele pasar en la vida real. Parece increíble que suceda por internet pero, a veces, éste une a personas: dos almas que se encuentran y simpatizan; a veces, todo sale bien y con una u otra dificultad, un día ya logran verse pero, otras muchísimas veces, se queda todo por el camino.

Yo siempre creí que el amor puede superar cualquier cosa, que no entiende de distancias ni de tiempos. A veces, es como si sintiera que es verdad, pero, puedo estar equivocada. Es que todo eso del amor es un lío ¡Yo no entiendo nada! Cuando era pequeña parecía que lo veía todo como más claro y podías jugar con las luces de las autopistas para que se convirtieran en luceros y rozaran tu cara en un mundo de sueños. De mayor, no todo se ve tan claro, ni es tan bonito ni tan fácil. En fin... ...que diga lo que diga, de eso no sacaré nada claro.

Sólo te digo, que ánimo, hemanita. Muy chula está tu historia :)

Besitos.

Malvi dijo...

Cabe pensar que lagun dia fue?... no sé... la historia esta genial, y se vive eso, cada vez más hay gente que se enamora por internet, y cada vez más se llevan palos por ello, a uno no le cabe en la cabeza que eso pueda salir mal... hasta ese momento.. cuando ves de cerca la soledad... pero Suerte! con ella siempre ha estado su hermana, cansada de ello, pero siemrpe estaba, callada o no, ahí estaba... Así que esta muchacha... no estaba sola, tenía a su hermana...

Las hermanas están... pero no las vemos, no las reconocemos y menos aun reconocemos que siempre están

felicidades

besos

carlos dijo...

Una muy buena historia donde una palabra,messenger,es creo lo único variable,el medio,en un mundo,el del amor,que es el único que no ha cambiado a lo largo del tiempo,en lo malo como en lo bueno.La esperanza de ella,el apoyo de su hermana,la paciencia de ambas,y ese sentimiento que le atrapa de forma tan sincera hace que no se entienda como se puede dañar;que sí se entienda que se tenga miedo de decepcionar.
Bien narrada!

BEA dijo...

Guapaaaaaaa como va todo?????? Espero que bien. A ver si hablamos prontico y nos contamos cosillas.

Un besazo enormeeeeeeeeeeeeee!!!

*Sechat* dijo...

El amor no tiene límites ni fronteras y aunque en tu historia no triunfa... conozco varios casos en que se conocieron por foros o messenger y encontraron a su "media naranja". Nunca se sabe...

*Sechat* dijo...

El amor no tiene límites ni fronteras y aunque en tu historia no triunfa... conozco varios casos en que se conocieron por foros o messenger y encontraron a su "media naranja". Nunca se sabe...

La Gata dijo...

pues hay q tener siempre las patas bien puestas en el suelo, tanto antes como despues de saltar...
Saltemos a nuestros sueños y sigamos caminando.
Abrazo!

• Semilla de libertad • dijo...

Me gustaría secuestrar al sol...

Sara dijo...

A veces hay que ser un poco dura con las personas que queremos para hacerles ver la realidad.

;)

abulico dijo...

Que bonita la historia, pero que cobarde el tipo por no presentarse,no?

Aunque a veces, que una persona no se presente a una cita puede ser por un motivo de fuerza mayor...

Aunque eso, nunca lo sabremos.

Saluditos!!!

Gaiar dijo...

Si, ocurre, y no entiendo porqué.
Un abrazo,
Gaiar

Alatriste dijo...

El amor todo lo puede y esta red que nos une a tantos, pues puede ser un buen medio. Tan bueno como cualquier otro.
Gracias por los ánimos y por tu presencia siempre cariñosa.
Me gustó mucho tu historia.
Un beso grande.

Consuelo Labrado dijo...

Como cantaba Marisol:

"La vida es una tómbola tom ... tom ... tómbola ..."

Me ha gustado mucho cómo has descrito la historia, has demostrado un buen manejo de la palabra escrita. Un fuerte abrazo

EL SENSEI dijo...

Leerte es siempre un descanso para mi agitada vida.

Muchas gracias.